04 agosto 2009

¡Maldita sea!


Hay muchas cosas que me ponen de muy mal humor. Quienes me conocen lo saben y lo padecen (soy la primera en admitir que en muchas ocasiones me endemonio y soy insufrible). Ayer he estado a punto de matar a alguien...

Antes de irme de vacaciones asistí a la representación de la obra teatral en la UIMP "Fool for love" de Sam Shepard. Tenía muchas ganas de verla porque hace años, cuando en mi curro tenía oportunidad de tocarme las narices, me topé con el libreto original en internet y me encantó. Al parecer hay una peli interpretada por Kim Bassinger y el propio Shepard que tengo que visionar. En fin, la obra no fue lo que esperábamos (menos mal que los salvó ese pedazo de cuerpo de Ivan Sánchez, ¿eh, Enigmala desaparecida?). Lo pero de todo una panda de gilipollas que se reían en los momentos más dramáticos y no paraban de hablar (llegamos a creer que estaban puestos de algo porque no era normal). Gente de más de 40 años (la educación está claro que no la da la edad) que molestaban hasta a los actores...Yo no entendía nada y me encendí por momentos.

En esa fila reconocí a un tipejo que me encuentro en todo sarao que se precie. ¿Cómo os lo describiría? Bajito, feo, desagradable y muy mal educado. Los dos primeros adjetivos son lo de menos pero acompañando al resto es una mezcla letal. La verdad es que el tipo se lo debe de montar muy bien porque siempre va con una corte de gallinas cluecas igual de huecas y mal educadas que él.

Ayer acudí a la lectura teatralizada de la obra "Ella se entera de todo" interpretada por Lola Casamayor en los jardines de la biblioteca Menéndez Pelayo. Dio la santa casualidad que el tipo estaba detrás y empezó a hacer lo mismo que en la otra obra, reirse cuando no había gracia y dar el coñazo todo el rato. Una tercera obra o evento no lo voy a aguantar. Al finalizar le pregunté a mi amiga R si le conocía y me dijo que no, pero que él dice que sí que la conoce. Total, si R no sabe datos de él, no es nadie.

Al ir a tanto sarao le presupongo cierta cutura que no educación, me da un ascazo que ni te cuento. Sé que lo mejor es ignorar a este tipo de personajes (ya voy teniendo cierta experiencia) pero es que en teatro hay que respetar a quienes se suebn a un escenario y no me parece correcto darle con el bolso en medio de una actuación.
Por eso os pregunto... ¿qué haríais si en una tercera obra el encuentro es inevitable?

6 comentarios:

Roberto dijo...

Pues... nosotros hemos tenido experiencias parecidas en conciertos (igual hasta con el mismo personaje). No presupongas la cultura. A este tipo de gente no le mueve la cultura para ir a saraos: les mueve el "dejarse ver", el que les vean en sitios chachis o interesantes, aunque no hagan ni puto caso a lo que se celebra. En conciertos, nuestra estrategia: un empujoncito si molestan, un carraspeo y una sonrisa si no lo cogen, y generalmente, una educada llamada de atención. A la que no suelen hacer caso, así que la opción suele ser cambiarse de sitio: por personas de esa calaña no merece perder el tiempo ni malgastar esfuerzos. No van a cambiar, o no a mejor, al menos.

Arg, como ves... a mí me queman igual ;)

Diana. dijo...

Hola, mi opinión: un SHHHH!! bien alto dirigido a él en especial debería ser más que suficiente para sacarle los colores, pero bueno, una queja a la organización (o acomodador, o responsable, a quien corresponda...)en el intermedio tb he visto yo que da buenos resultados.O al menos hace que se relajen un poco durante el resto del espectáculo...
He caído aqui, un saludo!

Anónimo dijo...

por fin me entero del motivo de tu cabreo. Tranki que ya queda menos para el 2012.

enigmala dijo...

Lo primero es tratar de colocarse lo más lejos posible del sujeto en cuestión. Si esto falla, no queda más remedio que darse la vuelta, mirarlo a los ojos y decirle lo más seria y claramente posible: "Disculpe caballero pero, por increible que parezca, estoy más interesada en oír a los actores que a usted. ¿Sería tan amable de tratar de hacer menos ruído?"
Si esto falla, directamente la guerra:
Cada vez que moleste, haces que te sacas un moco, lo redondeas entre los dedos y se lo lanzas, cuando proteste (te prometo que lo hará)le propones: Si tú paras, yo también.

Doctor Spawlding dijo...

Mataaaaaaaaaaaaaaaaaaaaar!!!!!!

Miss Underground dijo...

Gracias por vuestro apoyo y consejos los seguiré uno a uno...

Besos