
Toda un joyita altamente recomendable.
Toda un joyita altamente recomendable.
Podía haber sido el vecino extraño del 5ºb, el amigo de mi hermano mayor, el chico del instituto que no se da cuenta que estás colada por él, ese amigo que te siente y te sabe escuchar. Nunca le ví en directo, en los últimos años le veía tan deteriorado que creía que no soportaría verlo en directo. Siempre nos quedarán canciones como Lo mejor de nuestra vida, Esperando nada, El sitio de mi recreo y muchas otras que iremos descubriendo cualquier tarde nublada.
Hace casi dos años confesaba que A trabajos forzados era una de mis favoritas aunque la letra no sea de él, siempre creí que era un poeta. Nunca me he atrevido a cantar en público sus canciones, no sé porqué. Tal vez porque tenía una sensibilidad tan exquisita que da vértigo. Nos has dejado, pero ahora ya estás con Marga. Descansad en paz.
Durante estos años me ha dado pena cuando algún bloguero ha echado el candado. Con algunos estaba muy enganchada y disfrutaba con lo que exponían. Ahora pienso en las diferentes razones que les llevaron al cierre...
Sigo reflexionando sobre el tema y no llego a ninguna conclusión. Lo que no está dentro de tu casa está fuera, al alcance de cualquiera. A veces no nos damos cuenta de lo que compartimos, puede llegar a ser tan peligroso como cuando un amigo nos pide que seamos sinceros. Facebook, Twenty, Messenger, Twitter están cambiando nuestras relaciones y la manera en la que nos comunicamos en cierto modo. Todo está a la vista porque queremos exhibirlo, enseñarlo... ¿De dónde viene esa necesidad imperiosa? ¿Qué da más morbo observar a alguien que conoces o a un desconocido? ¿Saber el porqué de un post o imaginarlo? ¿Qué es más interesante las fotos de tu amigo o de su amigo?
Todos somos un poco vouyer, ya lo decía Hitchcock.