
PD: Hagámoslo

PD: Hagámoslo

Big Weekend - Tom Petty
Me dirijo al trabajo paseando, es una mañana fresca de agosto. La ciudad remolonea, mañana es fiesta y somos pocos los que hemos madrugado. Es parecido a cuando te toca trabajar un 24 de diciembre, pero, claro, es verano. Llevo mi bolsa de playa con la esperanza que el sol se compadezca de mí y me invite a ir a los Peligros.
Salgo de mi barrio y comienzan mis reflexiones (maldita sea, mi mp3 no tiene las pilas cargadas, tendré que pensar). ¿Por qué los conductores de mi barrio piensan que en las zonas amarillas pueden aparcar impidiéndonos el paso a la acera? Tal vez es algún tipo de protesta que desconozco... Continuo mi camino después de haber saludado al barrendero y preguntándome si inventará historias sobre cada persona dormida que cada mañana le saluda. Tal vez está escribiendo un libro titulado "Los madrugadores".
Somos pocos los que caminamos por la calle con cara de "por qué tengo que ir a trabajar hoy, por qué a mí". Apenas me han intentado atropellar hoy, me siento rara. Continuo con mi paseo y algunas de estas reflexiones me asaltan: ¿Por qué la gente mayor se empeña en usar Nenuco? No se dan cuenta que en los adultos es aberrante. ¿Por qué en las tiendas de todo a cien de los chinos venden vestidos de gala? ¿Los comprará realmente alguien? ¡Hay algo realemnte que no puedas comprar en un todo a cien? ¿Por qué hay gente que ya se empieza a poner ropa de invierno? Intentaré resistir hasta octubre.
Salgo del Pasaje de Peña después de haber cumplido con mi dosis diaria de contaminación, ya me voy sintiendo mejor. Un hombre desde un banco me arroja un piropo. ¡Ciego? ¿Borracho? ¿Aburrido? El caso es que sigo preguntándome si hoy voy a pasar frío con mi vestido-kimono de mariposas y mis espartos y si no resultaré un poco ridícula con mi bolsa de playa. Acto de fe.
Llegó a mi trabajo. Destino fatal, no sé por qué siempre llego la primera. Bueno sí lo sé, no em gustan que em vean con esta cara. Siempre he dicho que hasta las 9 no soy persona y que después de las 12 no puedo comer tarde.
El fin de semana se ha pasado más rápido que las perseidas del sábado noche. Me acuerdo de ayer. SOl, amig@s, espárragos a la tempura, partida de volley en la piscina, inundación por exceso de personas en el jacuzzi, percusión y ese saxo soprano, té blanco con melón... Todo eso ya pasó y me queda este lunes con olor a puente...
PD: Tras una hora de inútiles intentos hoy no he podido ni subir imágenes. Espero que mañana se dé mejor la cosa...


¿Quién no recuerda su primer beso? Casi todos nos acordamos de ese momento de pequeña complicidad. Cuando tenía 12 años me preguntaba cómo sería ese momento, quién sería el elegido, el lugar... Era una sensación emocionante y nueva.
En las fiestas pijama, que organizábamos entorno a una chimenea, cada una soñaba con su primer chico y cómo sería esa vez, lástima que alguna coincidimos con el mismo ;-) Yo siempre tuve quién iba a ser el elegido, no me pregunteís por qué.
El momento llegó en una tarde de finales de mayo, después de una excursión del colegio. Un día soleado con un atardecer melocotón. Él elaboró un perfecto plan para robarme el primer beso y lo consiguió. Era muy canalla y sabía mucho, tal vez demasiado, estaba atrapada. A mis 14 años sólo pude rendirme...
¿Recordais vuestro primer beso?




El sábado salí con Lu para dar otra oportunidad de nuevo a esta ciudad. Y cual fue nuestra sorpresa que la noche salió redonda. No os voy a dar muchos detalles, sólo deciros que nos lo pasamos fenomenal... Gente estupenda y divertida, charlas sobre ligues, hombres, especimenes varios en busca de relaciones esporádicas, mojitos y mentirijillas aderezado todo con hierbabuena, amigos en busca de princesas y hasta llegué a convertirme en una pequeña estafadora...
Una noche magnífica para ser primeros de agosto y estar medio mundo en el Sella.
Tengo una especie de inquietud acerca de cierto comportamiento que adoptan ciertos hombres a la hora de salir de fiesta. ¿Por qué siempre algún tío tiene que acabar medio despelotado? Normalmente siempre hay algún streaptease improvisado. Yo sólo saqué la cámara y esto es lo que salió, como podéis ver he preferido guardar la intimad de mis modelos.

Tan lejos los recuerdos


He estado toda la noche sin pegar ojo, me dolían cuerpo y alma. Oía el caer de las gotas en la calle, el cotilleo de dos señoras a las cuatro de la mañana hablando bajo la puerta de un garage (sí, así son en mi barrio, un buen cotilleo no puede esperar), el perro enano de arriba corriendo de un lado para otro, etc... En fin, que era imposible conciliar un buen sueño reparador.
Últimamente he sido "testiga" y "acompañante" de diferentes procesos de duelo relacionados con rupturas sentimentales... No tengo mucha documentación e información teórica al respecto (haberla haila) pero hablaré de lo que veo, he visto y he sentido.






Hacía mucho calor en la habitación del motel, pero no nos importó. La luna nos miraba de reojo, deleitándose con lo que allí acontecía...
Fue una noche de julio que nunca olvidaré y tal vez él tampoco, aunque eso no me importa...
¿Habeís tenido o imaginado alguna noche de luna?
Me despido citando a un viejo amigo...








Si os atreveís con estas sugerencias poned vuestros comentarios y ya sabeís la vida hay que beberla a sorbitos cortos pero profundos...

